Nº 0, Vol. 0, Marzo 2000

           
             Carta del Director

Apreciadas/os colegas:

Otra  nueva  revista. Un reto. Un reto para nosotros los
médicos de familia andaluces.
      En la gestación de la revista  ha  participado  mucha
gente, de manera que lo que aquí  se expone es el resul-
tado de una reflexión, de una ilusión y de unos  miedos,
por  qué no decirlo, colectivos. Han  sido algunas horas
de  reuniones y muchas de correo  electrónico.  Estamos
agradecidos a muchas personas, pero debemos destacar
entre  todas ellas al profesor Manuel Bobenrieth  Astete,
quien  ha  tenido a bien aportarnos sus conocimientos y
experiencia.  Su  presencia en  el  comité  editorial  es  un
hecho  que  no debemos desaprovechar.  Isabel  Fernán-
dez Fernández  con su habitual saber hacer nos lanzó  al
ciberespacio.
       Sin  tratar de repetir lo que en el apartado  específico
aparece  sí  que  podríamos  resumir  los objetivos  de  la
revista. La revista pretende:

1.  Servir  de  vehículo para la investigación relevante y
     de  calidad  que  se  lleve  a  cabo  en  el ámbito de la
     Medicina  de  Familia / Atención  Primaria  de  Salud,
     presentada en castellano.
2.  Contribuir a la  mejora  de  la  investigación  desarro-
     llada en nuestro campo específico.
3.  Facilitar  la  Formación  Médica  Continuada  de  los
     Médicos de Familia de habla hispana.
4.  Servir de foro de debate de los puntos  más  canden-
     tes  relativos  al  desarrollo  e implantación de la Me-
     dicina de Familia.

      Si bien es cierto que la revista nace  en  Andalucía y
claramente  tiene  como  población  diana a los médicos
de familia andaluces,  y  a  todos  aquellos  que puedan
verse reflejados en los contenidos de la  publicación, la
revista no renuncia a priori a convertirse en un destaca-
do  foro  de  debate  puesto a disposición  de  todos los
médicos  de  familia  de  habla  hispana. Nace, pues, con
una clara vocación y preocupación por todo cuanto pue-
da ocurrir en el mundo de la Medicina  de  Familia en los
países  latinoamericanos.  Creemos que  la  presencia de
destacados   médicos  de  familia  americanos  es  buena
prueba de  ello.  A todos ellos mi agradecimiento por su
desinteresada colaboración.
       La  revista,  por qué no decirlo si se nota, es una  de-
mostración de orgullo. Pensamos que tenemos cosas que
ofrecer,  y nos ponemos manos a la obra. Aceptamos  el
reto de ser nosotros mismos.
      La  revista encuentra  algunas de sus justificaciones


en el  pasado, pero  las ve aún más en el futuro. Los mé-
dicos  de familia  hemos dado un importante empuje por
recuperar  el  prestigio del Médico  General de  toda  la
vida, del  Médico de  Cabecera. Ahora  asumimos  tam-
bién el reto de la tecnología, no sólo la  asistencial (me-
dios diagnósticos y de tratamiento) sino la  revolución
de  las  comunicaciones. Por ello empezaremos  modes-
tamente con nuestra sección online, pero tenemos claro
que nadie puede beneficiarse más de las modernas  co-
municaciones que aquel profesional que por definición
trabaja allí donde está la población.
        La revista  en realidad es como un  río, como un  ca-
nal capaz de  bañar el espacio geográfico tan amplio que
ocupamos  los   médicos  de familia.  Es  como un viento
capaz  de difundir  el polen  que otros producen. Anima-
mos a  todos los  médicos  de  familia  a  confiarnos  sus
trabajos de investigación de calidad, en el convencimien-
to de que esta  publicación los hará llegar a  sus  destina-
tarios. Tenemos claro que el destinatario principal de la re-
vista  es  e l médico  de  familia que pasa consulta  todos
los días. Hemos tratado  de  diseñar un producto de inte-
rés  para él. De él también esperamos  las contribuciones
y  sugerencias  que  hagan más atractiva  la  publicación.
      La revista,  para cumplir sus  fines, ha  sido  estructu-
rada  en  diferentes  secciones.  Hemos asumido  el  com-
promiso  de  mantener  de una manera periódica  algunas
de  ellas  (secciones fijas), dejando para el resto  la  posi-
bilidad  de  no aparecer en alguno de los  números  (sec-
ciones  ocasionales). Es  sólo  una  posibilidad.  Llegado
este punto se plantea una discusión. La revista debe re-
coger  las  diferentes  áreas  que a día  de  hoy  atraen el
interés  de  los médicos de  familia. El problema  se  plan-
tea  al  intentar  plasmar todas esas  áreas  en  secciones
específicas. Hemos  abordado el  problema en el conven-
cimiento  de  que hubiese sido  imposible convertir y ha-
cer equivaler,  áreas de interés y secciones de  la revista.
Lo que sí queremos dejar claro es que las secciones son
lo suficientemente elásticas, y los que las diseñaron tam-
bién,  como  para dar  cabida ahora, o en el  más inmedia-
to futuro, a todas las áreas.
      La  revista,  como se  ha  dicho  tiene  múltiples áreas
de  interés,  por  citar algunas: Medicina  Basada  en  las
Pruebas, nuevos  modelos de gestión, competencia pro-
fesional,  docencia   (pregrado,  postgrado  y  formación
médica continuada),  metodología docente, atención  fa-
miliar,   abordaje  comunitario,   prevención.  Pero   entre
ellas,  en  el  momento presente quiero avanzar que  des-
tacaremos  dos: a) la  atención a los  problemas de salud
de las mujeres y  el de  las mujeres  profesionales  sanita-


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