A debate

Prescripción Enfermera: situación actual

Fermín Quesada Jiménez F1, Linares Martín J2

1Médico de Familia. Granada. Grupo de trabajo de SAMFyC Seniors
2Enfermero de Familia. Granada

Recibido el 26-03-2026; aceptado para publicación el 17-04-2026.

INTRODUCCIÓN

La Prescripción Enfermera (PE) es un tema que ha generado controversia durante años, pero que ha demostrado ser eficaz y eficiente en países donde se ha implementado. Se puede resumir en tres apartados: en el Mundo, España y Andalucía.

Situación en el Mundo:

– La PE ya está legislada en muchos países, como:

– Países europeos: Reino Unido, Suecia, Irlanda y Francia.

– Países no europeos: Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Argentina y Brasil.

En la mayoría de estos países, es indispensable que los profesionales de enfermería tengan una formación especializada para poder desarrollar esta competencia.

Situación en España:

– En España, la PE se rige por el Real Decreto 1302/2018, que modifica el Real Decreto anterior de 2015.

– Este decreto permite que los profesionales de enfermería puedan prescribir medicamentos y productos sanitarios con plena seguridad jurídica, siempre dentro de las especificaciones que marque cada Comunidad Autónoma.

– La PE en España puede ser:

– Autónoma: La que se realiza en el ámbito de los cuidados según el propio juicio clínico de la enfermera.

– Colaborativa: La que se realiza en colaboración con el prescriptor médico.

-Existen protocolos y guías de práctica clínica que establecen los supuestos específicos en los que se precisa validación médica previa.

Situación en Andalucía:

La PE en Andalucía permite a las enfermeras y enfermeros indicar, usar y autorizar la dispensación de ciertos medicamentos y productos sanitarios, tanto de forma autónoma como colaborativa con otros profesionales sanitarios, siempre que estén debidamente acreditados conforme al Decreto 81/2020 de la Junta de Andalucía.

Las enfermeras pueden prescribir medicamentos no sujetos a prescripción médica y productos sanitarios; y, bajo protocolos, modificar pautas de tratamientos ya prescritos por médicos en casos específicos (por ejemplo, diabetes, anticoagulación, cuidados paliativos).

Para estos actos, las enfermeras deben estar acreditadas: basta con tener al menos un año de experiencia profesional o, si no se tiene, realizar un curso de formación específico.

La acreditación da acceso tanto a prescripción independiente (en determinados procesos o productos permitidos) como a prescripción colaborativa dentro de guías y protocolos aprobados por el sistema sanitario andaluz.

Desde enero de 2025, la plataforma eCuidados Prescripción está habilitada para todas las enfermeras en la región, facilitando la receta electrónica enfermera en el ámbito público.

Andalucía fue pionera en España en implantar un marco legal propio, comenzando en 2010, y el modelo ha demostrado mejorar la eficiencia del sistema, el acceso de los pacientes y la gestión del gasto sanitario.

RESISTENCIAS A LA PRESCRIPCIÓN ENFERMERA

  1. Percepción de los límites de la práctica profesional:
  • Muchos médicos creen que la prescripción de medicamentos es una función exclusiva de los médicos, ya que requieren un conocimiento profundo de la fisiología, farmacología y los efectos secundarios de los fármacos. Consideran que los enfermeros, aunque muy capacitados, no tienen el nivel necesario de formación médica para asumir la responsabilidad de recetar tratamientos o medicamentos.

Sin embargo, enfermería piensa estos argumentos parte del colectivo médico no están Justificados ya que aunque los créditos de fisiología y farmacología son muy similares en cuanto a duración, la indicación de la prescripción estaría sujeta a determinadas circunstancias marcadas por protocolos y guías del Ministerio y Comunidades Autónomas

  1. Responsabilidad y riesgo legal:
  • La prescripción de medicamentos implica una gran responsabilidad, y cualquier error en la medicación podría acarrear consecuencias legales graves, tanto para el profesional que prescribe como efectos secundarios indeseados para el paciente. Los médicos temen que, si bien los enfermeros tienen una capacitación excelente en el cuidado del paciente, no están suficientemente preparados para asumir la responsabilidad que conlleva la prescripción de fármacos, en especial los más complejos o con más efectos secundarios.

El colectivo de enfermería sin embargo aduce que ha sido sumamente exquisito en proteger la seguridad de todos los pacientes y se consideran totalmente capacitado para asumir esta responsabilidad. En los diferentes países donde está implantada la prescripción Enfermera no hay constancia de estos problemas legales por lo que se piensa por parte de enfermería que pueden ser infundados.

  1. Preocupaciones sobre la seguridad del paciente:
  • Existe la preocupación de que un profesional no médico, aunque altamente cualificado en la atención directa al paciente, pueda no detectar de manera precisa las interacciones complejas entre fármacos o los efectos adversos de una prescripción, especialmente cuando se trata de enfermedades graves o tratamientos complejos.

Ante esto se puede argumentar que el colectivo de enfermería además de estar capacitado para detectar interacciones complejas es generalmente más accesible para el paciente.

  1. Incertidumbre en cuanto a la definición del papel de cada uno:
  • El sistema de salud en muchos países tiene una estructura jerárquica bien definida, con roles y responsabilidades claras para cada grupo de profesionales. La PE puede generar conflictos de competencias y roles dentro del equipo sanitario, lo que genera tensiones sobre quién tiene la autoridad para tomar ciertas decisiones clínicas.

Enfermería alega que las funciones están bien definidas dentro del equipo. Un equipo debe de tener objetivos comunes y no es cuestión de jerarquizar sino de buscar el beneficio del paciente. La autoridad en decisiones enfermeras las tomará enfermería y en decisiones medicas las tomará el médico. En caso de desacuerdos, las decisiones ultimas las tomará la autoridad competente.

  1. Falta de evidencia de eficacia y seguridad:
  • Aunque algunos estudios han demostrado que la PE en ciertos contextos puede ser segura y efectiva, no todos los médicos están convencidos de que esta práctica sea aplicable o ventajosa en todos los escenarios.

Enfermería argumenta que como se demuestra en multitud de estudios en los países en los que existe la Prescripción Enfermera desde hace tiempo se confirma la validez sobre seguridad, efectividad y aplicabilidad en todos los escenarios.

  1. Resistencia al cambio:
  • Como en muchas otras áreas, hay una resistencia al cambio dentro de la medicina. Por circunstancias históricas, algunos médicos pueden estar acostumbrados a que la prescripción de medicamentos sea un aspecto exclusivo de su práctica profesional. El cambio hacia una mayor participación de las enfermeras en la prescripción podría verse como una amenaza a su autoridad o a la estabilidad de sus funciones.

Lo que debemos de tener claro es que lo importante no es que prevalezca la opinión del médico o del enfermero, si no que todos tenemos el mismo objetivo que es mejorar la salud del paciente. Si, con todas las garantías, podemos prescribir más profesionales diferentes medicamentos, lo que estamos haciendo es mejorar la accesibilidad de los pacientes al sistema sanitario, con lo que conseguimos mejorar la salud disminuyendo pérdidas de tiempo y de esfuerzo por parte del paciente que generan desanimo y desinterés.

  1. Posicionamiento político y económico:
  • En algunos casos, las disputas sobre la prescripción enfermera pueden tener un componente político o económico. Algunas asociaciones profesionales de médicos pueden ver la delegación de estas tareas como una forma de reducir el empleo o la relevancia de los médicos, especialmente en un contexto de presupuestos limitados o de reestructuración del sistema sanitario.

Aunque pueda ser utilizado con un enfoque político, pensamos que la PE no debe de tener nada en común con abaratamiento de costes ni con reorganización del sistema de salud. La PE se debe de entender como una mejora en la eficacia y en la eficiencia del sistema de salud para mejorar la vida de los pacientes.

COMO IMPLANTAR LA PRESCRIPCION ENFERMERA

Para implantar la prescripción enfermera sin generar gran oposición podrían ser útiles estrategias que combinen seguridad jurídica, evidencia y consenso profesional:

  1. Marco legal claro y progresivo
  • Asegurar que la normativa esté bien definida (protocolos, guías consensuadas y con respaldo legal) para evitar conflictos de competencias.
  • Implantación gradual: empezar por medicamentos y productos sanitarios de uso frecuente en el ámbito enfermero (curas, vacunas, analgésicos básicos, antidiabéticos orales según protocolos) e ir ampliando progresivamente mediante protocolos conjuntos medico/enfermero.
  1. Protocolos consensuados y basados en evidencia
  • Elaborar protocolos conjuntos con las sociedades científicas médicas y enfermeras.

Resaltar que la prescripción enfermera no sustituye al médico, sino que agiliza procesos y mejora la atención al paciente.

  1. Énfasis en seguridad y beneficio para el paciente
  • Mostrar datos de países donde ya está implantada (Reino Unido, Canadá, algunos estados de EE. UU., Chile) y los buenos resultados en accesibilidad y adherencia terapéutica.
  • Argumentar que mejora la continuidad asistencial, facilitando la accesibilidad del paciente al sistema sanitario, reduce listas de espera y evita duplicidad de consultas.
  1. Formación y acreditación
  • Ofrecer formación acreditada y certificación específica (cursos, experto o máster) para garantizar que las enfermeras prescriptoras tengan capacitación uniforme.
  • Esto disminuye la percepción de “intromisión” y aumenta la confianza en la seguridad del proceso.

En resumen: pensamos que lo más adecuado podría ser implantar la PE de forma progresiva, protocolizada y con aval legal, reforzada por formación específica y proyectos piloto que demuestren que mejora la asistencia sin generar riesgos.

 CLAVES PARA IMPLANTAR SIN GRAN OPOSICIÓN EN ESPAÑA

  1. Seguir el modelo Reino Unido: empezar con lo indiscutible → productos y fármacos de uso habitual en la práctica enfermera.
  2. Protocolos conjuntos con médicos → eliminar la idea de “competencia”.
  3. Formación específica acreditada → garantizar seguridad.
  4. Proyectos piloto → hospitales y centros de salud donde se midan resultados.
  5. Comunicación clara: mostrar que no se trata de quitar competencias, sino de ganar eficiencia y seguridad para el paciente.

COMO SE DEBERÍA LLEVAR A CABO LA PE EN ANDALUCÍA, UNA PROPUESTA

La precisión enfermera en Andalucía debería llevarse a cabo de acuerdo con las normativas establecidas en el Decreto 307/2009 y el Real Decreto 1302/2018. A continuación, planteamos una propuesta de cómo podría implementarse:

Modalidades de Prescripción

Prescripción Independiente: Las enfermeras podrían indicar y autorizar productos sanitarios y medicamentos no sujetos a prescripción médica, como apósitos avanzados y antisépticos, dentro de su ámbito competencial.

– Prescripción Colaborativa: Las enfermeras podrían ajustar tratamientos farmacológicos según protocolos establecidos en colaboración con médicos, y los sugeridos por el ministerio de sanidad: Guías para la indicación, uso y autorización de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de lo/las enfermeras/os.

Protocolos y Guías Clínicas

– Desarrollar protocolos y guías clínicas específicas para cada área de actuación, como atención primaria y hospitalaria, y para establecer estas guías y protocolos se debería de realizar, primaria con actores de primaria y hospitalaria con miembros del equipo hospitalario, tanto médicos como enfermeros en ambos casos.

– Establecer criterios claros para la prescripción y seguimiento de tratamientos farmacológicos, así como de respaldo legislativo.

Formación y Acreditación

– Proporcionar formación específica en prescripción enfermera a los profesionales de enfermería. Podría servir como marco de referencia para la formación el ver cómo se ha llevado a cabo en otros países con mayor trayectoria en PE -Reino Unido/Canadá- y adaptarlo al modelo español/andaluz.

– Agilizar los requisitos ya establecidos de acreditación y experiencia profesional para la prescripción.

Seguimiento y Evaluación

– Establecer centros para pilotar dicha práctica de PE.

– De forma gradual ir implementando en otros centros

– Realizar un seguimiento continuo – auditorias- de los resultados de la PE.

– Evaluar la efectividad y seguridad de los tratamientos prescritos

Colaboración Interdisciplinaria

-Sesiones clínicas periódicas entre enfermeras, médicos y otros profesionales de la salud para garantizar una atención integral y segura.

Dónde se implementaría la PE

– Atención Primaria, Atención hospitaliza y Salud Pública.

 

ANEXO:

¿COMO SE HA HECHO EN OTROS PAISES?

Reino Unido

Inicio: finales de los 90.

  • Estrategia:
    • Primero productos sanitarios y medicamentos muy básicos (analgésicos simples, apósitos, vacunas).
    • Luego se amplió a la prescripción independiente en determinadas áreas (crónicos, salud mental, cuidados paliativos).
  • Claves de aceptación:
    • Formación reglada y obligatoria (postgrado en prescripción).
    • Protocolos consensuados con médicos.
    • Presentación como herramienta para agilizar el sistema, no para competir.
  • Resultado: hoy las enfermeras pueden prescribir de forma autónoma en múltiples ámbitos, con alta aceptación social y médica.

Canadá

  • Implantación: en paralelo con la figura de la “nurse practitioner”.
  • Estrategia:
    • Dar competencias primero en zonas rurales y de difícil acceso a médicos.
    • Protocolos centrados en atención primaria y urgencias leves.
  • Claves de aceptación:
    • Justificación por necesidad asistencial (escasez de médicos en ciertas regiones).
    • Resultados medibles en accesibilidad y reducción de esperas.
  • Resultado: modelo bien aceptado y consolidado.

Bibliografía